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lunes, 21 de junio de 2010

40 EL MUSICAL. (Enero 2010)





40 EL MUSICAL.

TEATRO RIALTO
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Director artístico: Miquel Fernández.
Libreto: Daniel Sánchez Arévalo.
Director musical: Carlos Narea.
Intérpretes: Pablo Puyol, Adrián Lastra, Susan Martín, Armando Pita, Gerardo González, Sandra Cervera y Sabih Duch, entre otros.

Estrellas:**

VIVIENDO UN “DÉJÀ VU”.

No es ilícito inspirarse en uno mismo; aprovechar escenografías recientes, copiar un modelo de guión, de libreto y de personajes. En tiempos de crisis es casi previsible; tanto como la historia que une canción tras canción en un musical que, para no variar, hace trampa; trampa que ha sido institucionalizada, pues la excepción es asistir a un espectáculo de Teatro Musical en el que todo, absolutamente todo, sea en directo. En el que nos ocupa, tenemos música y coros parcialmente grabados; un libreto poco elaborado, previsible y facilón; personajes más o menos vistos en algún que otro “musical”, intérpretes a los que difícilmente se les consigue entender cuando hablan y que no llegan a ser actores, o al menos no lo parece… En fin; una excusa para hacer un espectáculo con el que recaudar un dinerito que no viene nada mal. El Teatro Musical es otra cosa, aunque nadie parezca saberlo. Aún así y para concluir, no debemos olvidar a Pablo Puyol, la excepción que confirma una regla que en la cartelera sigue pendiente.

Sofía Basalo.

lunes, 14 de junio de 2010

GORDOS (Septiembre 2009)



GORDOS.

Autor y director: Daniel Sánchez Arévalo.
Intérpretes: Antonio de la Torre, Teté Delgado, Fernando Albizu, Roberto Enríquez y Verónica Sánchez, entre otros.
Claquetas: **


FRENTE AL ESPEJO.

Desde luego, como me comentó una amiga, ninguna persona obesa va a salir herida tras ver Gordos. Sin embargo, eso no es suficiente. Me parece buena la observación que veo clara en el film: No debemos quedarnos en la superficie. Quizá el problema esté en los demás. En una sociedad que juzga, que discrimina, que insulta gratuitamente. Me parece correcto el mensaje último: Estemos contentos con nosotros mismos, con nuestra vida. No dependamos de los demás para dibujar en nuestro rostro una sonrisa. Gustémonos para gustar.
Pero no es suficiente. Para mí no es suficiente… Y no lo es porque la película se me hizo larga, porque Antonio de la Torre me pareció forzado en un personaje que se me antoja una vulgar y amanerada imitación, porque creo que el guionista y director ha intentado abarcar todas y cada una de las posibles problemáticas, causas, traumas que conducen a alguien a un estado que no quiere; porque me parece que ha dibujado a un terapeuta con una psique demasiado retorcida, porque me sobran algunas notas cómicas y algunas situaciones vulgares y un final surrealista; porque me falta poesía y verdad dramática. Yo no llevaría “Gordos” a Hollywood, no sé que hará La Academia…

Simón Sánchez Sabio.